Esta caja es la redonda metálica y azul que todos conocemos como el envase de esas galletitas danesas de mantequilla tan buenas.
He empleado la misma técnica con la que hice un joyero el año pasado: pegar con cola arena de playa y conchas y barnizar el resultado final (ver aquí).
Una entretenida manera de aprovechar esas pequeñas conchas que se encuentran en la playa, y de reciclar una caja metálica muy útil para guardar cosas.
No cambian las cosas si yo voy o vengo, no mueren las rosas en un solo momento; se tarda un suspiro, un suspiro lento, que flota en el aire y seduce al poeta; un suspiro lento, que sale del alma y ya nunca regresa.
sábado, 1 de junio de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
Preñaditos fáciles
¡Y tan fáciles! Como que los he hecho con masa para empanadillas. Se me pasaron un poco de cocción en el horno pero no llegaron a quemarse. ¡Uf, por los pelos!
El relleno: rico choricito.
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