jueves, 9 de marzo de 2017

Echar una mano

Con cinco dedos, una mano,
el mejor regalo, un premio.
Cuando alguien cae, una mano,
cuando alguien sufre, una mano,
cuando alguien vuelve, una mano.

Echar una mano es un movimiento,
es empujar un poco de aire hacia delante,
son los átomos que se funden con otros átomos
robando espacio, transmitiendo la energía.

Una mano vence y convence,
consigue un propósito, cierra el cielo.
Echar una mano es regalar vida,
encendiendo la chispa que da origen al mundo.
Hay mundos dentro de otros mundos
también llenos de manos, también llenos de dones.

Son cinco razones, cinco columnas, cinco maneras
de agarrar firmemente l o que nunca debió soltarse.

Echar una mano es actuar por inercia, por instinto,
 yo contigo, tú con el,
es sentar ejemplo e iniciar la cadena,
aún cuando no sepas lo que es un eslabón,
aún cuando no entiendas nada.

En un lago helado, en una noche oscura,
tres hombres ignorantes se volvieron sabios.
¿Era esto? -se preguntaban.
Creyeron que estaban aprendiendo,
pero no hacían sino enseñar.


Tres hombres buenos en una noche helada.




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